Logo Bogotá Página oficial de turismo de Bogotá

lupa

Son las 9:30Am, la hora perfecta para un extranjero que busca disfrutar de la ciudad sin madrugar en sus vacaciones y quiere un recorrido turístico en La Candelaria. Día soleado en La Plaza de los Periodistas, los cerros enmarcan el paisaje y este es el punto de encuentro perfecto para muchos de los tours del centro histórico. Un domo central imperdible a la vista y una plaza abierta para esperar sin perder el panorama. Luzco una camiseta roja, color asociado con los negocios culinarios y la estimulación del apetito. ¡Sí!, esto es un recorrido gastronómico, acá vienen los turistas foodies (aficionados a la comida), a probar el mejor repertorio del recetario Bogotano dentro del barrio de La Candelaria.
Llegan los comensales al punto de encuentro, a veces es difícil distinguirlos en medio de la cantidad de extranjeros que esperan por otros recorridos ofrecidos. Me reconocen por la camiseta y preguntan por el Street Food Tour. Sí, antes de que Netflix hiciera famosa esta palabra con su   documental por Latinoamérica, acá ya teníamos Street Food.
Yo soy Lina su guía -respondo con una sonrisa- me presento y luego doy una introducción al tour, adicionando algunos datos claves del barrio La Candelaria, empezamos el recorrido con un: ¿Tienen hambre? ¡¡Empecemos!!”

Nuestra primera estación, el famoso chocolate Santafereño con queso, el mismo que causa extrañeza entre los turistas, por el particular hecho de ponerle el queso adentro y luego cucharearlo. Aquí hablamos del Cacao como uno de los alimentos más importantes para nuestras culturas prehispánicas, de cómo este producto sufre varias transformaciones después de que fuera trasladado a mercados europeos, hasta los procesos más recientes de restitución de cultivos ilícitos por cacao. Los turistas entre risas y desconfianza ponen el queso dentro del pocillo, y esperan a seguir instrucciones para disfrutar de este manjar cachaco, con la grata sorpresa que a todos finalmente les parece una buena combinación.
De ahí salimos para la Plaza de mercado La Concordia, en medio de los contenedores que aún se conservan a un costado debido a la reconstrucción de la plaza, paramos donde Gloria. Esta mujer que lleva más de 45 años en la plaza es la más conocedora de las propiedades de las frutas, sus mezclas son famosas mucho antes que se volviera tendencia los anglicismos de smoothies y bowls. Acá se come frutica picada y se toman jugos naturales, losturistas la mayoría de las vecestoman nota de la cantidad de nombres nuevos y exóticos para ellos, adivinamos sabores y abrimos el panorama a la diversidad frutal colombiana gracias a nuestra posición geográfica.
Salimos de la plaza y mientras atravesamos el famoso callejón del embudo, no podemos dejar de probar la bebida que le da fama a este lugar, La Chicha. Está bebida si que tiene bastante historia, hablamos desde la típica forma de preparación por los Muiscas hasta su prohibición después del Bogotazo. Los clientes muy curiosos en la historia hacen un brindis con la particular bebida fermentada y luego se toman fotos en los murales coloridos del callejón, con la diferencia que para la foto esta vez no gritan “cheese” sino “chicha”.
Nos dirigimos a nuestras siguientes estaciones, el ajiaco y el tamal santafereño, imperdibles en este recorrido gastronómico muy bogotano. Todos tienen expectativa de la famosa sopa de pollo, y no se espera más, me atrevería a decir que es el plato insignia bogotano que tiene fama hasta en el exterior y muchos ya lo traen anotado como un imperdible a probar en la ciudad. Después de deleitarse con esta sopa que contiene las famosas guascas y los tres tipos de papas, seguimos con un plato mesoamericano con múltiples variaciones hasta dentro de nuestro país, el popular tamal, muy consumido en los desayunos bogotanos de fin de semana. Estas muestras culinarias son perfectas para hablar de la mezcla indígena, africana y española muy presente en nuestra gastronomía y de las tradiciones familiares alrededor de estos manjares, al igual que la empanada, que aunque no es declarada tan bogotana, explica claramente nuestras raíces culturales enlazadas a la culinaria y por ende hace parte también de una de las estaciones de nuestro recorrido.
Son las 12:00Pm y mis comensales ya se sienten llenos, pero no podemos dejar este itinerario gastronómico sin endulzar el paladar. Es momento para las obleas que llaman la atención rápidamente en la calle por sus particulares carritos de venta con una foto de Mick Jagger. Este dulce típico bogotano no viene de raíces musicales y mucho menos rockeras, este sándwich de trigo crocante surgió en los conventos Santafereños, y fueron las monjas quien le dieron vida y tradición a este dulce típico que hasta la estrella de rock decidió probar durante su estadía en la ciudad. Paramos en el puesto de obleas de María, ella siempre está en la misma esquina, les explico las combinaciones a mis turistas y nuevamente el queso aparece en la escena entre risas, sí, somos una cultura quesera y mezclamos este producto en muchos de nuestros dulces y platos tradicionales. Todos se arriesgan a probar la combinación típica: arequipe, mora y queso. El sonido crocante y una expresión de delicia en sus caras me dice nuevamente que la extraña combinación para ellos cayó bien al paladar.
Un paseo culinario difícil de resumir en 1000 palabras, sin embargo, este recorrido finaliza aquí sin pretender abarcar absolutamente toda la gastronomía capitalina. Simplemente buscamos darles un abrebocas a los turistas de la tradición bogotana entre charlas, mesas y sabores, con la convicción de que mi trabajo tiene como objetivo que nuestros visitantes se vayan con la barriga llena, mucho conocimiento y el corazón contento.

En honor de un gran cachaco el sin par Raimundo Rivas pretendo con ansias vivas dar el lunes un ajiaco.

José María Restrepo Sáenz.

Invitación en honor del susodicho, personaje importante de la ciudad y amigo del historiador.

Mayo 16 de 1927.

Recetario Santafereño – Alcaldía Mayor de Bogotá- Antonio García


 

También te puede interesar

Descubre la ciudad

preloader